¿Qué pasaría si te encontrás con la misma persona, en el mismo lugar, en una situación con varios escenarios infinitas veces? ¿Qué harías para cambiarlo? ¿Lo cambiarias o seguirías ahí? Eso es lo que les pasa a Ana y Rodrigo en «Constelaciones», obra escrita por Nick Payne, dirigida por Gonzalo Ortiz y protagonizada por Jazmín Teisaire y Máximo Meyer, que se presenta los domingos 20:30hs en NoAveztruz.
Y en esta ocación tuvimos la oportunidad de hablar con Gonzalo Ortiz -su director-, quién nos contó todo el detrás de escena y como llevo a cabo la propuesta de llevar a cabo los universos infinitos a la esena teatral. Enterate de todo a continuación…
¿Cómo te llega la propuesta del guión para dirigir la obra?
– La propuesta del guión me llega por Jazmín Teisaire, la actriz principal, que interpreta Ana. Ella estuvo viendo afuera y en uno de esos días se encuentra con esta obra de Nick Payne y se enamoró profundamente y ella sabía que volvía al país en un determinado tiempo y me llamó y me dijo, ella es amiga mía, «amigo, tenemos que hacer esta obra, es maravillosa, te voy a pasar el libreto, léela, procesala, entendela«, y volvió a llamar. Y la tuve en el cajón un tiempo. Había algo en mí que hacia que tuviera la obra en el cajón un tiempo y no la tocaba, y un día la agarré, la leí, la releí, me enamoró y dije: «sí, Jazmín, hagámosla, te espero a tu regreso». Ella estaba terminando unos estudios afuera y así fue, empezó la travesía de conseguir los derechos y pudimos hacerla.
Y sí, fue así más para ella. Fue el encuentro mágico de esa obra y ella hizo que sea mágico para mí y así fue.

¿Cómo fue el proceso de selección de este elenco y cómo fueron los ensayos previo al estreno?
– Yo había trabajado con Jazmín hace mucho tiempo, pero bueno, desde hace cinco años que no estaba en el país y ella, obviamente me dijo: «che, hagamos esta obra y a mí me gustaría mucho esa forma en teatro interpretar a Ana», le dije: «obvio que sí, me parece que podés hacer Ana, pero voy a tener que audicionarte porque hace mucho que no trabajamos juntos». Entonces hubo dos trabajos de audición en paralelo, para yo volver a conectar con ella, ya sabiendo este material. Entonces estuvo el proceso de ella por un lado y luego salimos a la búsqueda de Rodrigo, en donde abrimos las audiciones, se presentaron varios candidatos y de ahí tuvimos audiciones presenciales con Jazmín, ya informando que iba a interpretar a Ana, y ahí conocimos a Máximo, hicimos audiciones presenciales con él, con varias escenas y con varios multiversos de una misma escena. Cada uno podía conocer de antemano el material si querían (respecto a la busqueda del personaje de Rodrigo), algunos venían con el material conocido, otros no, pero todos se presentaban, prestaban al juego en ese sentido. Fue difícil elegir entre los candidatos, Máximo fue la mejor elección en el sentido y la química que se planteó desde el momento uno de audición con Jazmín fue mágica y muy creíble.
Y luego al paralelo también estaba el proceso de la adaptación y traducción de la obra, que eso fue a cargo de Jeronimo Dodds, que se dedica dentro de su gran rama de cosas que hace -que él también es actor- estuvo trabajando todo lo que es la adaptación y la traducción que quedó exquisita. Porque, también, trató de bajarla un poco al público argentino en sentido de hacerla más cercana. Antes no tomaron las licencias ahí de evitar nombrar lugares tanto del extranjero, sino evitar todo eso para hacerlo más cercano, exquisito, ayudó a la comprensión y que los multiversos fluyan bien. Entonces, él, refieriendose a Jerónimo Dots, me iba presentando y nos iba leyendo, y se arrancó junto con Juana Caride, nuestra productora, se arrancaron los ensayos. Después salimos a la búsqueda de alternantes, de actores a reemplazos, y ahí aparecieron Jerónimo (Dots) que se dedica también a la actuación y Guadalupe Devoto. No solo teníamos un universo de actores sino que planteamos tener más universos de actores.
Y se arrancó los ensayos con mucho trabajo de mesa previo, mucho trabajo previo en la obra en general y después escena por escena, universo por universo, una vez que teníamos una muy buena comprensión, porque se necesita por parte del actor una comprensión inmediata y una mente muy fría antes de llevarlo al cuerpo. Empezamos a llevarlo al cuerpo, se ensayó, lo ensayamos por dos tres meses, y con un proceso muy muy arduo, sobre todo para los actores, que es una muy compleja, y también para los alternantes, los actores de reemplazos, Guadalupe y Jerónimo, que constantemente también íbamos probando las distintas combinaciones para jugar un poco con la idea del multiverso también dentro del ensayo.
Sin spoilers ¿Cómo definirías «Constelaciones»?
Sin spoilers, es difícil. Para mí, «Constelaciones» es una obra sobre infinitas posibilidades en el amor, en la vida, es una obra que habla del azar y la responsabilidad de elegir al mismo tiempo, habla de la convivencia entre la emoción y la inteligencia, me parece que es íntima, es sensible, profundamente humana, tiene humor, tiene dolor, y tiene poesía. Es una obra que no estamos acostumbrados como espectadores a ver, y que te invita a la entrega -como espectador- y hacerte un propio recorrido y camino de esta historia, y llevarte muchas preguntas.
Yo creo que el teatro como espectador tiene dos cosas lindas, siente con algo cerrado, y que te hizo muy bien un mimo esa noche, esa tarde, esa entrada que pagaste te hizo muy bien, o el otro es irte y también irte con un montón de preguntas y cuestionamientos y charlas y debates con quien vayas a verla, que eso es también lo lindo del teatro y el arte, como generarte, ya sea el mimo, que se resolvió todo bien, o tengo un millón de preguntas y me quedo pensando y rebotando otras vidas y otras ideas
Desde el estreno hasta ahora ¿Cómo viene la respuesta del público?
La respuesta del público la verdad que es maravillosa, me asombró mucho. Veo un público conmovido, un público que repite, tenemos varias personas que han vuelto, y eso es lindo, es un público que también, repito, salimos y nos llenan de preguntas, pero por el hambre de querer saber más sobre distintos multiversos, o «por favor decime cómo cierra» o «¿Cuál es el universo de cada escena que se iría a la línea?.
La respuesta está siendo maravillosa, tanto en comentarios persona a persona, como en las redes, como en la plataforma Alternativa. Estamos viendo una re linda recepción, eso nos pone muy contentos porque pusimos mucho trabajo, y es esto, la emoción, y cada uno la va canalizando como pueda, hay algunos que es una emoción más de tristeza, más de empatía hacia los personajes, la duda, la pregunta, y eso a nosotros nos parece maravilloso, porque se generan los debates, sobre todo con familia y amigos, que son infinitos, y nos sorprende mucho la cantidad de gente que está repitiendo función a función volver. Así que estamos teniendo una re linda respuesta del público, más de lo que me podía imaginar con cómo se están comprometiendo con la historia, y eso es divino.
¿Por qué ir a ver «Constelaciones» los domingos 20:30hs en No Avestruz?
Porque es algo distinto, y está bueno ver algo distinto. Y engrandece al género teatral esta obra, porque uno puede ver, hacer, escribir, dirigir, con cualquier historia, cualquier historia se puede contar, y de cualquier forma se puede contar, y me parece que para los amantes del teatro, engrandece el teatro en el sentido de que se puede todo en el teatro. No hay un límite, y esta obra lo demuestra, no hay un límite a la hora de contar una historia, que hay millones de formas, me parece que es inspiradora para directores, para intérpretes, para escritores, dramaturgos, en el sentido para los que son del palo teatral.
Abre mucho la cabeza, y ojalá invite al juego a todos a hacer cosas distintas en el teatro, y lo mismo como habíamos dicho antes, que me gustó mucho lo que dijiste de que estamos acostumbrados a ver este tipo de historias más en el audiovisual, entonces para los espectadores es gratificante ver algo que está mucho en el audiovisual, verlo en vivo, en actores que están ejecutando este tipo de relato de esta forma en vivo, es una historia que es maravillosa y nos cierra en muchas preguntas.
«Constelaciones» se presenta como una propuesta diferente dentro de la cartelera porteña, una obra que desafía las formas tradicionales de narrar una historia de amor y que invita al espectador a sumergirse en un universo donde cada decisión abre un nuevo camino posible. Bajo la dirección de Gonzalo Ortiz y con las destacadas actuaciones de Jazmín Teisaire y Máximo Meyer, la pieza logra conmover, generar preguntas y abrir el debate mucho después de que cae el telón.
Con una puesta que apuesta al riesgo creativo y una respuesta del público que no deja de crecer función tras función, Constelaciones confirma que el teatro sigue siendo un espacio capaz de sorprender, emocionar y reinventarse. Y podes ir a verla los domingos 20:30 hs en No Avestruz Teatro, para descubrir una historia que, como las propias constelaciones, cambia según el punto desde el que se la observe.
Si te gustó esta nota y te lleva a querer seguir buscando otras nuevas en un mismo lugar, te invitamos a que te suscribas a El Walkman para seguir leyendo infinitas notas que resuenan en cada momento del día. Además, si te gustan estas historias te invitamos a que nos invites un cafecito para que estos escritos sigan contando mucho más.











Deja un comentario