TIM compañía vuelve a escena con Bodas de Sangre: la vigencia de un clásico atravesado por el deseo y el destino.

Hay historias que nunca terminan de irse. Cambian las épocas, cambian los escenarios y cambian las formas de contarlas, pero siguen encontrando algo profundo para decir sobre quienes las observan. Bodas de Sangre, la emblemática tragedia de Federico García Lorca, pertenece a ese grupo de obras que continúan resonando generación tras generación. En esta nueva versión impulsada por TIM Teatro, el clásico español vuelve a cobrar vida a través de una propuesta colectiva que busca conservar la poesía, la musicalidad y el misterio del universo lorquiano sin renunciar a una mirada propia. Entre deseos imposibles, destinos inevitables y silencios cargados de significado, la obra invita al público a sumergirse en un conflicto tan antiguo como actual. Lo que comenzó como una muestra de alumnos fue creciendo ensayo tras ensayo hasta transformarse en una obra con recorrido propio. El compromiso del elenco, la respuesta del público y las ganas compartidas de seguir explorando este universo hicieron que el proyecto trascendiera el aula para encontrar una nueva vida sobre el escenario. En diálogo con El Walkman, los directores Nicolás Quaglini y Matías Serrano reflexionaron sobre el proceso de adaptación, los desafíos de trabajar con dos elencos y la decisión de conservar la dimensión más poética de Lorca. Además, las actrices Candela González y Camila Granara compartieron cómo fue habitar a La Novia, uno de los personajes más complejos y apasionantes de la obra.

«Tus buenas chauchas», el monólogo que nació para despuntar el vicio de actuar y se convirtió en el suceso del off que lleva tres temporadas enamorando al público.

Olga cocina, espera, recuerda y sueña con Omar. En Tus buenas chauchas, ese acto cotidiano se transforma en poesía viva: un aroma, un gesto, una palabra que inunda la sala y hace que la soledad, el deseo y la memoria se vuelvan tan cercanos como universales. Victoria Arrabaça despliega humor, ternura y emoción, y el... Leer más →

«Harto»: ¿Hasta dónde puede llegar alguien antes de romper el silencio? El límite del hartazgo en escena. Ángel Blanco y un unipersonal que no deja de impactar tras su reestreno.

¿Qué empuja a alguien hasta el límite del hartazgo? En Harto, el unipersonal escrito e interpretado por Ángel Blanco y dirigido por Julián Belleggia, esa pregunta se vuelve cuerpo en una escena tan incómoda como imposible de esquivar: un hijo que, en medio de una espera en una cámara Gesell, intenta poner en palabras lo... Leer más →

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