«Voraz»: cuando la risa deja lugar a algo más. Entrevista a Mia Baccanelli.

Mech nació en las redes, pero encontró en el teatro otra forma de mostrar todo lo que hay detrás de ese personaje. En «Voraz«, Mia Baccanelli (protagonista y escritora) junto a Nancy Gay (directora y escritora), llevan esa construcción a escena para hablar del cuerpo, los mandatos, el dolor y las contradicciones que aparecen detrás de una mujer que, a primera vista, parece tenerlo todo.

Una obra que empieza entre risas y brindis, pero que poco a poco lleva al público por un recorrido mucho más profundo. En esta entrevista, Mia Baccanelli, protagonista del unipersonal, nos cuenta cómo fue construir a Mech, llevarla al escenario y descubrir, función a función, todo lo que todavía tiene para decir. Enterate de todo a continuación.


¿Cómo se dió la propuesta para realizar «Voraz»?

Bueno, la propuesta en realidad fue la obra y la inicio en conjunto con Nancy Gay, que es la directora. Así que fue el proyecto que iniciamos nosotros. En un comienzo, hace unos años, la conocí a Nancy y empezamos un proyecto de clases, stand-up, pero como que no se ponen un par de clases y Nancy me propone, mencionandome que como yo ya tenía este personaje en redes sociales y le estaba yendo muy bien, me dice «¿por qué no hacemos una obra con todo esto que trae el stand-up sobre Mech?». Y fue como,» bueno, re», como también darle una profundidad y darle algo más profundo a este personaje. Y así fue como la empezamos a escribir.

Y bueno, después fue empezar a armar el equipo y dimos con Casa Deriva, y ahí fue como se nos centró o surgió esta idea de decir, «bueno, ¿Por qué no hacemos algo más inmersivo

Mia Baccanelli, protagonista y escritora de «Voraz». Foto cortesía, Susan Lonetti.

Siendo que fue un personaje que tuvo sus incios por medio de las redes sociales, ¿Cómo fue trasladarlo a la escena teatral?

Sí, claro que es un personaje que se va a hacer varias veces y esto, quizás, como que es un personaje y viene capaz con una idea y, a mi parecer o por lo que escuché, es como que se van sorprendidos porque es graciosa la obra, pero también es como que te emociona. Y yo ya venía haciendo clases de teatro y tomé clases de teatro en lo de Pauly Grinson, con Mechi Moreno, entre otros, ya que me venía formando con distintos profesores y también fue como un intensivo de ensayar y hacer clases junto a Nancy, junto a Eloiza, que es la asistente de dirección, fui formándome y tomando el proceso y, bueno, también creo que función a función voy como dominando un poco más el territorio de del teatro, ¿no? De estar ahí arriba del escenario.


¿Cómo fue la contrucción de el personaje de Mech y cómo fue llevarla a la obra en sí? ¿Cómo fue el trabajo detrás de escena con todo el equipo que hace posible «Voraz»?

Creo que como desde la dramaturgia, como escribimos juntas con Nancy, ahí se fue construyendo qué es lo que queríamos contar de este personaje, como algo de nuevo. Capaz que a veces los videos que yo hago en redes sociales son más de modo graciosos, o a veces tienen un poco de ironía y son como muestran a este personaje, pero no creo que la llevan a una profundidad o que la gente realmente pueda entender ¿por qué ella es así? o ¿Por qué dice lo que dice? Entonces, quizás, desde la dramaturgia, y pensando desde la obra, fuimos buscando qué es lo que le pasaba, y quién era, y cómo era, y todas estas preguntas. Y también creo que el espacio fue un hallazgo, que también ayudó mucho a construir este personaje, porque, bueno, esto es una casa y en el imaginario es bueno porque están mis hijos arriba, tengo la cocina, está la empleada, como algo de «esa es mi casa y la gente viene a mi casa». Que para mí eso como que se logra muy bien, y desde que entrás es como, «bueno ¿Dónde estoy?» y te recibo con una copita de vino.

Y justo pensaba, yo nunca voy a poder ver la obra porque soy yo quien la hace. Pero digo, qué loco debe ser como, entras a este espacio en el cual te reciben con una copita de vino, y decís, ¿Dónde estoy? ¿Qué le pasa a esa mujer? Porque está sacada, criticando, diciendo cosas, hablando de los cuerpos, hablando de los mandatos, y quizás que recién al final se entiende por qué esta mujer está así, porque el final es la vuelta de tuerca de decir, ah, ok, entiendo por qué está tan poco conectada, por qué está tan disociada con todo, y tan sacada.

¿Cómo trabajaron estas ideas de lo que es el cuerpo y la actuación? Y por otro lado, ¿cómo fue trabajar ese equilibrio entre el humor y las sensaciones que aparecen a medida que el encuentro va avanzando?

Fue un re laburo, la verdad. Tuve un trabajo de muchos ensayos, de mucho tiempo junto a Nancy y a Eloiza, porque bueno, pese a que yo ya estaba haciendo clases de actuación, de teatro, creo que esto fue y es un gran desafío, y se trabajó mucho. Y esto que te decía al principio, creo que función a función también voy ganando mucho más territorio. Y bueno, no es lo mismo el estreno que hice en abril a lo que es la obra ahora.

Pero sí, fue un trabajo también como, no solo desde lo físico, y no solo aprenderme la letra, sino como conectar con esas emociones, conectar con la interpretación, y decir, ¿qué le está pasando?, está sacada, está gritándole, diciendo todas esas cosas a la hija, porque en realidad está triste y la única manera que le sale es sacar ese enojo que tiene con la vida es de esta manera. Pero bueno, fue un trabajo de mucho tiempo con las chicas que, bueno, me fueron llevando a todo este caminito más emocional para llegar a ser Mech.

«Voraz»: Mia Baccanelli en escena. Video cortesía, Susan Lonetti

¿Cómo viene siendo la respuesta del público hasta ahora?

A ver, estuvimos los primeros dos meses con funciones agotadas. Ahora volvimos, y la idea es, seguir, queremos seguir, pero bueno, vamos a ver cómo hacemos, porque, pues, situación país. Pero la gente se va muy sorprendida, emocionada, me parece que hay algo de la puesta y del lugar que la gente se mete en un viaje, llegan y es como, «guau, ¿dónde estoy? ¿Quién es esta mujer? ¿Qué está pasando?». Y capaz que es como esto, al principio se ríen y todos risas, y después se van emocionados, como «bueno, me hiciste pasar por todas las emociones».

Por último, si tuvieras que definir Voraz» para invitar a aquellas personas que todavía no fueron, ¿Qué dirías?

Diría que «Voraz» es más que una obra de teatro, es una experiencia que te invita a conectar con las emociones y a preguntarte y repreguntarte un montón de cosas relacionadas al cuerpo, los mandatos. Creo que hay algo de que capaz esta mujer pertenece a un cierto ámbito social y que es muy fácil juzgarla y encasillarla, y que mismo ella también se pone en un lugar. Pero después, te invita a ver todo el trasfondo que hay y capaz hacer, también, algo de empatía, como que le sucedió algo muy duro e impactante.

O sea, es una hija de puta con todas las cosas que dice, pero bueno, porque claramente es una mina que no puede conectar con el dolor, porque no pudo conectar con un montón de cosas que le pasaban, porque siguió un mandato, porque siguió un caminito de que tenía que hacer eso y lo hizo. Y creo que eso se puede, como cualquier persona de cualquier ámbito socioeconómico se puede sentir identificada en el sentido de, bueno, cada uno puede capaz que, no sé, eligió por mandato tal o tal cosa. Pero atrás hay todo un mundo, y bueno, un poco eso me quedó.


«Voraz«, nos invita a entrar en el mundo de Mech para hacernos reír, incomodar y salir con algunas preguntas dando vueltas. Una experiencia que, como cuenta Mia Baccanelli, puede llevar al público de la risa a la emoción en apenas una hora. La obra se presentará los domingos 13 y 20 de septiembre a las 20 hs en Casa Deriva (Castillo 834, CABA), con entradas por Alternativa Teatral.

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