«Lenguas Malditas»: cuando el punk, la filosofía y la música se encuentran

Este primero de noviembre Pequeño Bambi, Liliana Herrero, Marie Bardet y Flor Bergallo se encuentran en Lenguas Malditas, una propuesta que cruza música, filosofía, punk y performance. Una noche para poner las ideas en movimiento y dejar que las lenguas hagan lo suyo.

Y previo a su evento, desde El Walkman, conversamos con sus protagonistas sobre los cruces entre arte y pensamiento, la desobediencia, la música y las posibilidades de crear nuevos espacios de encuentro. Enterate de todo a continuación.


Karo Zingali (vocalista de Pequeño Bambi)

-Pequeño Bambi combina punk, pop y performance, y construye un universo propio entre la rabia, la ironía y la dulzura. .¿Cómo fueron encontrando ese sonido y esa identidad como banda?

Fuimos encontrando nuestro sonido mezclando todo lo que nos atraviesa: venimos del teatro, la música contemporánea y el rock. Podemos pensar la búsqueda por un lado conceptual y por otro sonoro, y este año profundizamos trabajando con Flor Bergallo lo escénico, y con la banda todo lo musical.

-En “Femme fontaine – venganza peluche” conviven la música, el deseo, la performance y el desborde. ¿Cómo se lleva todo ese universo al escenario?

El año pasado empezamos a trabajar con Flor Bergallo en lo escénico y todavía nos queda mucho por explorar. También es tocando mucho en vivo donde sentimos que la banda se expande: el cuerpo, el deseo, la música y el caos se intensifican. Nos interesa seguir profundizando esa búsqueda.

Pequeño Bambi. Foto cortesía Alelí Alegría Cuba – PH comunicación

-Pequeño Bambi es quien impulsa y produce “Lenguas Malditas”. ¿Cómo surgió la idea de reunir a artistas de recorridos tan diferentes en una misma propuesta?

Lenguas Malditas nació del encuentro con Lili (Herrero), Marie (Bardet) y Flor (Bergallo), hace un año, en la casa de la Herrero, en Boedo. Parece un cruce impensado, pero justamente eso nos encanta: mezclar mundos, compartir universos y ver qué aparece de ese encuentro. Y lo transgeneracional, eso de lo que tanto se habla pero tan poco se practica… ¡bueno, daleee, acá lo tenés! Y se da de forma orgánica. Nos encanta el desparpajo de todas las carnes, de todos los pensamientos mezclados, de la incomodidad de los cueros tratando de conectarse a décadas de diferencia. El goce del arte, el encuentro y la posibilidad de hacer algo juntxs sin tener que parecernos.

– El encuentro también habla de desobedecer, gritar y poner las cosas en movimiento. ¿Qué lugar tiene la desobediencia dentro del universo de Pequeño Bambi?

Desobedecer también es inventar nuevas formas de existir. En un mundo que se está rebelando contra la tiranía y el capitalismo impuesto, para nosotras desobedecer aquí en lo micro, es también resistir y sostener nuestros espacios dentro del universo cultural y musical. Muchas veces no nos queda otra que crear nuestros propios lugares: las grillas no están respetando los cupos para mujeres, lesbianas, trans travestis, si nos quedamos esperando que nos hagan lugar, nos perdemos la posibilidad de subir a escena.


Flor Bergallo

– Como directora de “Lenguas Malditas”, tenés el desafío de reunir la filosofía, el teatro, laÿ canción, el punk y la performance. ¿Cómo pensaste el encuentro entre todos estos lenguajes?


Este encuentro partió de la amistad. Sucedió el año pasado pensando los materiales para la presentación del disco de las Bambis: «Femme fontaine». Invitamos a Marie Bardet y Liliana Herrero porque son amigas del grupo. Son aliadas. Nos encontramos con la necesidad de que esos materiales tuviesen que ver con pensar junto a otres. Y qué mejor que con ellas. Para dirijir y articular estos lenguajes La clave es la escucha, de la palabra, del sonido, de un movimiento. Del registro que hicimos el año pasado juntas, traerlo, resignificarlo y tambien cuestionarlo desde y en la escena.

-La propuesta plantea un recorrido que empieza en la palabra y termina en el cuerpo. ¿Cómo trabajaste esa idea desde la dirección?


Creo que empieza en la palabra como pensamiento. Estimar esos pensamientos que queremos nos atraviesen, que nos suspendan también. No encuetro una distancia entre pensar y mover, entre pensar y cuerpo. Y lo que busca este encuentro son pensamientos y sonidos que nos muevan y nos motiven.

Flor Bergallo. Foto cortesía Alelí Alegría Cuba – PH comunicación.

– En el escenario se van a encontrar artistas con trayectorias y formas de expresión muy diferentes. ¿Qué te interesa de poner esas diferencias en diálogo?


Me interesa poner en dialogo eso que nos pueda juntar, y también lo que nos distancia pero que es una suerte de suspensión latente. No dar nada por sentado. ESCUCHAR.

-La gacetilla propone un pasaje del pensamiento al ruido y del ruido al pogo. ¿Cómo imaginás que se va a vivir ese recorrido durante el encuentro?


Creo que ese relato es una intensión. Un imaginario donde las intensidades se vayan articulando hasta encontrar momentos que nos encuetren saltando a todes juntes. Es un deseo.


-Después de este encuentro entre la filosofía, la música, el punk y la performance, ¿qué les gustaría que se llevara el público o que siguiera resonando una vez que termine la experiencia?


Ganas de moverse, de juntarse, ganas de no querer irse a dormir, de traficar algo de esa experiencia y moverla hacia otros lados. Hacia otros cuerpos amigos..abrazarse. cagarse de risa tambien.


Liliana Herrero

– En “Lenguas Malditas” se encuentran la filosofía, el folklore, el punk y la performance. ¿Qué te atrae de compartir este espacio con artistas que vienen de mundos tan distintos?

Me atrae todo porque la música es eso precisamente, dialogar con géneros diversos y en ese encuentro siempre aparecen novedades sonoras, textos e imaginación. Ahí está la música en todo su esplendor.

– A lo largo de tu recorrido, llevaste la canción popular hacia otros territorios, cruzándola con el rock, la experimentación y el pensamiento. ¿Qué te interesa explorar cuando la música se encuentra con otros lenguajes?

La canción popular posee preciosos legados que provienen de diferentes senderos, de diversas búsquedas. Transferir esas experiencias es fundamental para la música popular y cuando se encuentran se produce una concersación preciosa y feliz. No hay que encerrarse en los géneros musicales, ellos están abiertos siempre.

Liliana Herrero. Foto cortesía Alelí Alegría Cuba PH comunicación.

– La propuesta invita a pasar del pensamiento al ruido y del ruido al pogo. ¿Cómo imaginás ese recorrido y qué lugar ocupa la música en ese cruce?

Pongo en juego mi cuerpo, mis pensamientos. Cantar es pensar un territorio, un país y también ocurre con los cuerpos en movimiento sea el baile, sea el pogo o lo que sea.

– Una de las preguntas que atraviesa el encuentro es qué pueden hacer las lenguas cuando se encuentran. ¿Qué te gustaría poner en juego con tu voz en esta experiencia?

Cuando las diversas lenguas se encuentran se pone en juego el diálogo fundamental que para mi es fundar comunidad, crear un nosotros. En la música no hay soledad, hay grupos, hay compañerismo, hay comunidad

Marie Bardet

– Tu trabajo cruza la filosofía, la danza y la investigación sobre el cuerpo. ¿Qué te interesa de llevar esas búsquedas a un encuentro donde también están presentes el punk y la música en vivo?

Lo que más me interesa o la manera que tiene este evento de cruzarse con mi trayectoria, con la filosofía y la danza, una investigación desde el cuerpo. Es precisamente ese pequeño cambio de preposición que mi investigación desde hace ya muchos años no es tanto una filosofía sobre el cuerpo, sino desde unas prácticas corporales y que de alguna manera busca entender e irrumpir con los regímenes de sensibilidad que gobiernan en el presente, que gobiernan el modo de relacionarnos con el entorno, de relacionarnos entre nosotres.

Y en ese sentido, el punk, es una suerte de referencia o de gesto. Más bien me gusta pensarlo así, que viene a interrumpir lo que se suele poder imaginar como regulación del sonido, de lo que es escuchable, de lo que es visible, y en ese sentido podríamos decir que siempre me interesó las micro punkeadas que puede haber incluso en prácticas corporales que parecen más suaves o que parecen más a priori inofensivas que el grito.

– “Lenguas Malditas” reúne distintas formas de expresión en una misma escena. ¿Qué puede pasar cuando esos lenguajes se encuentran y empiezan a dialogar entre sí?

Bueno, es un poco en relación con lo que acabo de decir. Pero esa inadecuación de la lengua, que podríamos decir que hay una maldición en la lengua por su inadecuación, que es lo que nos reúne con Lili en nuestra conversación, se va a declinar de distintas maneras. Justamente entre las distintas formas de tomar la palabra, o más que tomar la palabra, de dejarla surgir.

Marie Bardet. Foto cortesía Alelí Alegría Cuba – PH comunicación.

– En la gacetilla aparece la idea de hacer crepitar las ideas y poner los cuerpos en movimiento. ¿Cómo te resuena esa imagen desde tu trabajo con las prácticas somáticas y los pensamientos-prácticas feministas y queer/cuir?

Aunque parezca, de vuelta, sorprendente hay para mí algo en las prácticas somáticas, o en la investigación en danza y en somáticas que estoy realizando, que me llevó a prestar mucha atención a la cuestión de los umbrales y de los pasajes de umbrales. Es como sentir siempre es pasar un umbral, que algo se vuelva perceptible, es porque pasa un umbral de percepción.

Y creo que en ese pasaje de umbral hay un estudio como muy minucioso de las inadecuaciones o de los lugares donde podemos hacer que un gesto repetitivo, un gesto domesticado, pueda desviarse un poco de su camino e inventar una nueva forma. Y en ese desvío del camino esperable, creo que está la atención somática y está la atención punk a la voz y a las letras. Y ahí es donde nos reuniremos en torno a esos desvíos de lenguas malditas el domingo a la noche.

– En esta oportunidad vas a compartir la conversación con Liliana Herrero. ¿Qué te interesa de ese intercambio entre la filosofía y una artista que trabaja con la canción popular, el rock y la experimentación?

Creo que hay algo de ese gesto intempestivo de lo punk que podríamos decir que atraviesa distintos momentos de la historia y de hacer escuchar, que permite hacer escuchar los gritos que hay en la voz, y que a veces se imagina tal vez que la filosofía es una disciplina justamente más disciplinada en el uso de la voz o de la palabra, o que la danza es una disciplina más disciplinada en el uso del cuerpo. Y precisamente creo que el encuentro con Lili, con su práctica de cantante de folclore y de rock, también, tiene una manera de punkear en la voz y en hacernos escuchar esos susurros, esos respiros y esos gritos que hay incluso en la manera de cantar, y que en el fondo es también una invitación a irrumpir las maneras de pensar, porque con Lili compartimos también un recorrido por la filosofía, tanto ella como yo.

Y creo que el encuentro se ha provocado a la invitación de las Bambis y con la mirada de Flor Bergallo, a hacer circular mucho esa pregunta por lo que irrumpe lo esperable en la voz, en el cuerpo, en las palabras, que lo que parece a priori raro de pensar conjuntamente o de convocar conjuntamente el folklore, el punk, la canción, la filosofía, la danza, es que en el fondo está todo mezclado de entrada, no hay que juntarlo, sino que está todo mezclado cuando buscamos cada una en nuestro trayecto. Lo que irrumpe, lo esperable de los cuerpos, lo esperable de un texto, lo esperable de un sonido, y creo que eso es lo que nos reúne a todas y lo que va a congeniarse en torno a ese título de Lenguas Malditas.


En pocas palabras de eso se trata «Lenguas Malditas», de encontrarse con otras voces, compartir preguntas, dejar que las ideas se mezclen y ver qué pasa cuando mundos tan distintos se encuentran en un mismo lugar. Por eso, este domingo 1 de noviembre a las 20 hs, Pequeño Bambi, Liliana Herrero, Marie Bardet y Flor Bergallo se presentarán en La Paz Arriba (Av. Callao 1082, CABA), para compartir una experiencia donde la música, la filosofía, el teatro, el punk y la performance se cruzan y encuentran nuevas formas de expresión.

Y desde El Walkman queremos seguir acompañando estos encuentros y contando las historias que hay detrás de cada propuesta cultural, por eso si te gusta lo que hacemos y querés ayudarnos a seguir creciendo, podés suscribirte a la revista e invitarnos un cafecito, ya que con cada aporte, por pequeño que sea, nos ayuda a continuar con este proyecto y a seguir compartiendo nuevas historias.

Deja una respuesta

Sitio web creado por WordPress.com.

Subir ↑