Juan Costantino y Hernán Genovese presentan «Operación Rosa Rosa»: un viaje a las décadas maravillosas

En El Walkman sabemos que hay canciones y artistas que trascienden el tiempo. Y si hablamos de íconos, Sandro es uno de esos nombres que nunca se apagan: generaciones enteras lo recuerdan, lo cantan, lo bailan. Desde Mar del Plata, Operación Rosa Rosa tomó esa chispa y la convirtió en un show performático-musical que mezcla música, humor y nostalgia.

El dúo formado por Juan Costantino y Hernán Genovese, al que se sumó la cantante Florencia Di Biase en el rol de “Susana”, invita a un viaje a los años ‘60, ‘70 y ‘80. Un espectáculo que rinde homenaje a Sandro, Sergio Denis, Nino Bravo, Raffaella Carrá y tantos más, en clave de fiesta popular: canciones a todo pulmón, carcajadas cómplices y la magia de sentir que esas épocas siguen vivas.

El próximo 28 de agosto, la cita será en Café Berlín Buenos Aires, donde presentarán Las décadas maravillosas. Antes de ese show, charlamos con Juan y Hernán sobre los orígenes de este proyecto, el legado de Sandro y la fuerza de un espectáculo que une a abuelos, padres, hijos y nietos en una misma celebración



Hernán: La idea un poco surgió de un grupo de amigos, actores, que tienen como herramienta la música. Allá por los extraños años de pandemia, de tiempo de juntarse, de ver qué hacer y planear cosas.

Y un poco en el devenir de otros proyectos que por ahí fueron quedando en el camino, en la búsqueda artística, apareció de pronto esta idea un poco de homenajear, primero a Sandro como una figura casi de un dios de la música por referencias, gustos personales, familiares y culturales también.

Empezar un poco a encontrar esas grandes figuras de la música nacional, italo-argentina/española, todo ese mundillo inmigratorio y musical que se fue conformando allá por esos años, con las canciones románticas, con esas grandes presencias a nivel popular, cultural y nacional.

Dijimos: “Bueno, ¿por qué no nos meternos también en el barro? y en el juego de crear 2 personajes que sean actores de esa época, músicos también, de Sandro” Y el proyecto empezó así, con una guitarra y una batería, a reversionar y enganchar canciones de esos años, de los 60, 70, y 80.

Y bueno, desde el primer momento, la verdad, que tuvimos una gran aceptación con la gente.


Hernán: Sandro es eso precisamente, es una figura inmensa. Paralelamente pasó que nosotros por ese tiempo a finales del 2019, no nos estábamos dando cuenta que la figura de Sandro estaba volviendo a ponderarse entre la juventud.

Me acuerdo el decir: “Que bueno, lo agarramos un poco inconscientemente quizás«. Y se transformó en un signo pop en estos últimos años también. Vino a la actualidad, y se ve que veníamos en esa energía de algo que estaba sucediendo.

Y tomamos eso, la figura de Sandro que tiene que ver con la imagen, con la moda, con la presencia, que tiene que ver con la mirada, la forma de hablar, ese castellano antiguo que él propone, ese romance que tiene la palabra.

Y como también uno de los pioneros, si no el mayor pionero de nuestro rock nacional, siempre nos pareció una gran figura. Y bueno, nos metimos de lleno.



Juan: Ese juego de la actuación, la música y el humor se nos dio bastante natural porque con Hernán ya habíamos probado un dúo de humor anteriormente que fue casi, te diría, nuestro nexo.

El humor en sí, fue el nexo para nuestra relación amistosa directamente porque nos conocimos y ya empezamos a hablar sobre los “Monty Python”, sobre el humor en general. Y ese fue el primer gancho como para hacernos amigos, básicamente. Entonces, el humor ya estaba dentro un poco del ADN de Operación Rosa Rosa.

Al instante los personajes que creamos tenían un humor ya innato que lo fuimos después perfeccionando, obviamente, cuando el proyecto fue creciendo y nos fuimos como metiendo más en el mundillo. Pero fue lo primero, la música y el humor fue lo primero que apareció. Y después empezamos un poco a referenciar a grandes humoristas como Olmedo, Tato Bores y demás.

Y usar un poco ese lenguaje para también reversionar ese humor de esa época y trasladarlo más para la actualidad. No hacemos un humor muy chabacano o que ofende a las minorías. Tratamos de ser bastante respetuosos de ese lado.

Nos quedamos con el romanticismo, con la parte por ahí más familiar de ese humor y lo llevamos al espectáculo.

Hernán: Claro, el humor tomando muchos conceptos de manera irónica, si uno se pone a pensar en esos años, el humor popular estaba colocado en un lugar en el que quizás los valores no son lo que hoy a nosotros nos interesa transmitir o que entendemos.

Son contextualizados en una época, y también por esta cuestión es que arrancamos haciendo dos personajes. En vez de arrancar como somos, dos músicos, dijimos vamos a plantear dos personajes. Empezamos a tocar todo lo que es la cultura de la época, la cultura televisiva. Y fue todo una gran búsqueda y redescubrimientos hermosos.

De golpe dijimos: “Bueno, ¿cómo no vamos a referenciar a Susana?” si Sandro estaba todo el tiempo con Susana haciendo películas, la llamaba en vivo y si pones en YouTube, Sandro y Susana, está Susana en un programa y luego aparece Sandro diciendo: “Hola, Susy”.

Entonces, toda esa cuestión amiguera, un poco hasta exagerada en los iconos televisivos son los que nosotros tomamos para jugar entre canción y canción para contar historias que en realidad no nos pasaron, pero que a estos personajes si.  


Florencia Di Biase en el rol de “Susana” cortesía Max Czajkowski

Hernán: Sí. Ella es una amiga, en un principio al compartir mucho con ella, con la misma vorágine de tocar y siendo contactados para muchos eventos. Estábamos muy cerca.

Se nos ocurrió algún día invitarla y ahí nos dimos cuenta de que una voz femenina era casi fundamental para el proyecto y sobre todo el nivel artístico que tiene Flor, que tiene “Susy”, así le decimos nosotros, el nivel artístico que tiene es impresionante.

Es una gran cantante y comediante que también fue como redescubriendo este mundo a través de la estética que nosotros proponemos con operación.

De golpe se abrió el abanico a decir: «Bueno, Valeria Lynch, los Pimpinela», un montón de aristas más que a nosotros ya nos interesaba coquetear y que ella no solamente puede defender, sino que le puede poner el cuerpo.

Se ha vuelto como un ícono fundamental para todo el cupo femenino que viene a ver Operación Rosa Rosa, que es grandísimo. Es una referente. Así que muy felices.



Juan: Si, el que el show sea una fiesta, nos lo propusimos un poco de entrada. De que la gente venga a pasar un buen momento, que se venga a divertir, que se sienta parte también del proyecto.

Nosotros siempre insistimos un poco con una frase que es “Darle amor a la edad”. Porque nos viene a ver gente de 80 años, nos viene a ver gente de 40, de 25, niños. Es un espectáculo muy familiar. Y se genera esta fiesta popular entre el público y nosotros, que es un poco el espíritu de Operación Rosa Rosa.

Hicimos un ciclo todos los miércoles durante un año en “La Botella”, donde el proyecto creció mucho. De ahí pasamos al Teatro Vorterix de acá de Mar del Plata, que tiene una capacidad para 450 personas. Y la primera vez que hicimos ese show, fue sorpresivo para nosotros.

Ver toda esa masa de gente bailando o saltando en un mix que tenemos de Sergio Dennis, fue un momento bisagra en nuestras cabezas y en el proyecto, decir: “Ah, bueno, acá está pasando algo que es hermoso y que la gente también se lo devuelve”. Y después fue progresivo en los años que siguieron en otras fechas grandes que hicimos.

Hernán:  Claro. Nos sucede todo el tiempo las gratas situaciones y los momentos emocionantes. Por la cuestión de que el proyecto sea una performance, prácticamente, y esté tan adaptado a todos los lugares. La gente lo disfruta mucho.

También otra grata sorpresa es estar, por ejemplo, yendo a geriátricos o a centros de día, que nosotros lo hacemos cotidianamente. Y ahí es como destapar la olla también de otro montón de situaciones que se generan emocionantes y estar haciendo un trencito en estos lugares y estar disfrutando. Es hermoso.

Como que, en ese sentido, como decía Juan, fue creciendo, fuimos descubriendo que esa idea de que el espectador pase un buen momento también era una necesidad.

Que encuentre también que estas canciones y esas épocas estén rejuvenecidas, tanto desde lo musical como desde el humor. Mucha gente nos había dicho: “Che, qué bueno que hacen canciones de Sandro que estén tan frescas y que estén tan buenas. Porque por ahí lo que tenemos para ver es alguien haciendo un karaoke en una parrilla”.

Ahora, hay unos buenos homenajes en capital. Pero, un poco acá en Mardel había como una necesidad que no sabíamos. Y encontrar que al show vienen generaciones de abuelas, madres, hijas y nietos, creo que es lo más emocionante que nos pasa.


Hernán: No sé si un desafío puntual. Si nos encontramos con que no paras de abrir puertas cuando empezás a investigar, el proyecto tiene esa característica de que estamos en constante investigación de cosas, universos, cantantes, artistas que tampoco conocíamos de lleno.

Tomamos ciertos riesgos a la hora de armar el repertorio. Y la cuestión tal vez era: ¿hasta dónde llegar desde una balada romántica a terminar con un enganchado de canción de Yuya? -risas- era ponerlo a prueba.

Que finalmente desemboca en que el show vaya evolucionando a situaciones que llevan a una fiesta familiar de fin de año donde precisamente sucede todo esto, se desborda toda la alegría, terminamos conviviendo con todo este tipo de desafíos.

Juan: También lo que nos fue pasando es que a la hora de crecer un poco el proyecto en sí, también fuimos incorporando gente amiga, músicos, que nos ayudaron también a defender las canciones que por ahí en el dúo batería y guitarra nos quedábamos cortos. Y el desafío después fue sumar a estos músicos y decir: “Bueno, ahora esta canción la podemos representar mejor” porque tenemos un bajo, una guitarra eléctrica, hemos tenido instrumentos de viento.

Entonces, eso también fue el decir: “El desafío de crecer estaba ahí también puesto en lo musical y lo pudimos ir logrando”.



Hernán: Vamos con “Las décadas maravillosas”, así se llama el espectáculo, que revive precisamente eso, hace un recorrido por diferentes momentos que están en nuestro inconsciente colectivo. Referencias a la ciudad de Mar del Plata como un centro turístico donde verano tras verano ha pasado de todo.

Y en este show, Roberto, Silvio y Susana, los 3 personajes junto a los músicos que van a ir, ellos reencarnan lo que es hacer una temporada de verano como la que se hacía en los grandes teatros de revistas.

A partir de ahí van sucediendo situaciones y encontrando referencias mechadas con las músicas que tienen que ver con los asaltos, que tienen que ver con los programas televisivos del verano, que tienen que ver con las visitas a la Argentina de estos músicos, como decíamos, Raffaella, el Puma Rodríguez, Nino Bravo, Leo Dan. Nos Vamos a encontrar con todas esas situaciones y momentos, van a estar todos presentes.

Nosotros también decimos que a veces “Es una sesión de espiritismo prácticamente” -risas- porque invocamos a todos.

Y bueno, va a tener eso, va a ser un lindo momento de diversión, de baile, de alegría y seguramente de reconectar con lo desconocido para muchos que no hemos vivido esa época y jugamos o fantaseamos con todo eso.

Un reencuentro para muchas personas con su historia misma, con su mesa de domingo entre familia, con sus salidas a bailar, con sus amigos, con sus parejas.

Todo ese universo romántico lo va a encontrar en este show de Operación Rosa Rosa, el 28 de agosto, en Café de Berlín.


Operación Rosa Rosa no mira el pasado con melancolía: lo enciende. Entre guiños televisivos, humor respetuoso y hits que todos sabemos de memoria, Juan Costantino y Hernán Genovese —con Florencia Di Biase en modo “Susana”— arman una fiesta popular donde abuelos, madres, hijos y nietos cantan a coro. Lejos del karaoke, acá hay interpretación, oficio actoral y ese pulso marplatense que convierte cada función en un encuentro. Como dicen ellos, se trata de “darle amor a la edad”.

El jueves 28 de agosto en Café Berlín Buenos Aires, presentan Las Décadas maravillosas: un viaje por los ‘60, ‘70 y ‘80 que invoca a Sandro, Sergio Denis, Nino Bravo, Leo Dan, Raffaella Carrá y compañía. Música, risas y baile asegurados. Si alguna vez esas canciones te acompañaron —o si las estás descubriendo—, esta es tu noche. Nos vemos en la pista.

Operación Rosa Rosa «Las Decadas Maravillosas»

📅 28 de agosto – 20:45 hs

📍 Café Berlin –  Av. San Martín 6656, Villa Devoto

🎟 Entradas en Livepass.com


En El Walkman creemos que el teatro también es una puerta a redescubrir lo mágico del pasado. Operación Rosa Rosa abre esa puerta con humor y música en el escenario. Si te gusta acompañar estas historias, suscribite a la revista. Y si querés, invitanos un cafecito: cada gesto suma para que sigamos contando lo que pasa arriba —y detrás— del escenario.

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